También escribo en...

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A donde van los escritos extraviados...

domingo, 18 de enero de 2009

Una de Leyendas.



Hace tiempo revolucionaron los estilos de música atrancados allí en Inglaterra, abriendo en Liverpool el melódico sonido de un pop-rock que marcaría la historia de la música mundial; les siguieron grupos como Supertramp unos diez años más tarde en el setenta, más tarde llegó el grandioso Freddy Mercury, aquel que hacía guitarras con su padre cogiendo instrumentaciones de aquí y de allí; un picoteo francmente enriquecedor a finales del 1980.
Cabría destacar la tirantez abierta entre Sus Majestades The Rolling Stones (como protocolo insalvable la quema de su guitarra a cada concierto) y The Beatles, rivalizando constantemente en popularidad.

Aunque ya haya llovido desde los sesenta, aunque yo no hubiera nacido, siento las declaraciones de Oasis cuando Noel y Liam se sientan a hablar:



Tal vez sólo nos resulte un buen chiste, pero, ¿Y si es verdad?

Los grandes nunca mueren,. y no me importaría que los fantasmas de G. Harrison o Lennon me persiguieran por las calles que hoy aún le recuerdan con cariño celoso, casí obsersivo...

Aunque sea cuarenta años más tarde de llegar a la cumbre.

Sinceramente, sólo podía ser Ringo: cómo iba a llevarse Richard Starkey la batería a un videoclip, oh, no; simplemente un paraguas, y a mascar chicle...

A continuación, una de mis favoritas.

http://www.youtube.com/watch?v=9ibX3TejlZE

por Patricia S. Buendía


miércoles, 7 de enero de 2009

Melancholie.


La melancolia para mi era la mirada de M que ocultaba tras su velo de sonrisas y lágrimas ; es una mezcla de cansancio mental, físico, que se conjunta con la experiencia y el estrés acumulado...es la nostalgia, la melancolía por algo que nunca se tubo, quizá.Como la melancolía de la desesperanza, la melancolía del tiempo pasado ya no recuperable, insalvable. Situaciones que preferiría no haber vivido. Agonía de una mente eternamente pensadora. Demasiado tiempo a veces, otras, insuficiente. Penumbra y pena del que se sienta enfrente del reproductor de cds, escuchando la música en su máxima expresión.


Melancolía es la mezcla de la oscuridad y lo dulce, como la miel en un anochecer con candelabros, como única luz; sin más luz. Como en la noche fría, azul y seca, untando con los dedos un poco de miel que se desliza por la mano hasta tocar el suelo, el cielo? Dulce tenebridad. Querer(te) lo que no se tiene, ya...


Esto es melancolía.

Cómo decirlo...




Entre sábanas cálidas, un buen colchón, con la ventana medio abierta para dejar entrar la música de los pájaros, para dejar entrar un aire fresco que renueva, que repone.




Ya soy feliz, sería feliz.Para no pensar, para no ver, para no sentir, para no asociar. Recibir, porque dar ya no puedo, me vacié, me desdoble, o me doblaron, me cabree, me cansé, no puedo más. No podía más. Le faltan abrazos y besos, se los daremos ahora... Un cambio, dos cambios, tres cambios. Y todos nos sumaremos en el caos. Patético, terrorífico, abrumante, me conmueve, impotente, me puede. Para vivir, sobrevivir, para ti, para mi, para nosotros, para él. Por ÉL. La perspectiva de las cosas, mi perspectiva, va cambiando mi vida. Sentir. Pensar, idear, asociar, basta ya.




Dicen que la música es el consuelo del filósofo, del mío también.




Barcelona me ahoga, en París me siento una. Una una solitaria. Melancholie me sigue donde vaya, me persigue o se encariñó de mi.Ya, punto, fuera, basta, vamos, vámonos, juntos, lejos, muy lejos, te necesito, te quiero, salvame, no sé cómo, pero hazlo, no me dejes, dejame estar contigo, juntos, te quiero, te deseo, me asfixio sin ti, me imnotiza la soledad, y se me para el tiempo, lucha por mí, si me quieres, demuéstramelo, una vez más, tu puedes, lo sé, lo sé. Lo sé.




Tenemos el mundo en nuestra contra, y qué; peores cosas vivimos y peores cosas viviremos. Te llamo, te grito, pero en silencio, en mi silencio, nuestro silencio? No me oyes...deberé gritar más? O desaparecer para siempre? No lo sé, solo sé que siento, que estoy viva, que lo siento, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho...


Patricia S. Buendía



lunes, 5 de enero de 2009

Durmiendo con el enemigo.


"- A ti te daría igual si no despertara nunca.

-Claro que no.

-¿Por qué?

-Porque tendría que empezar a salir con chicos a quienes yo les gustara.

- no encontrarás a ninguno.

- Oh, ¿lo ves? Es eso; quien necesita afecto cuando tiene odio ciego?"
Patricia S. Buendía

domingo, 4 de enero de 2009

Algún Día.




"Así que sueñas tocar el cielo con los dedos, sueñas cerrar los ojos y aparecer en El Otro Lugar; crees que puedes hacer de deseos órdenes.

Pero no existen fórmulas mágicas. No, aún no.

A veces sólo suceden cosas que nos hacen desconfiar de lo imposible, y tú y El Otro Lugar sóis la excepción que confirma la regla.

Pero quién sabe.


A lo mejor algún día tocamos el cielo.

Nos daríamos cuenta que la memoria es demasiado buena, y conmigo no tiene piedad, M."

sábado, 3 de enero de 2009

Two Black Diamonds.


"... Tienes unos dientes blancos perfectos como perlas. Unos ojos que parecen robados de un zafiro. Y el pelo de azabache. La piel de porcelana fina. *__* de mente transparente como seda, de labios suaves carmesíes como una rosa encendida. Y el alma vaporosa como unas cortinas de gasa, sin saber por qué. Más tarde descubrí que te amoldabas a todo, y que aquello estaba vacío.

Aún así, sigo pensando que no eres ninguna joya, ni mucho menos. ¬¬
¿Me dejé llevar por lo bonito?
Perdóname decirte, pero no, precisamente bonito no, o al menos eso dicen…

Porque siento que tienes el corazón como un diamante. =(

Necesito ser fuego para rayarte tan solo en una línea de tu corazón un “te necesito aquí y ahora”, y tal vez vaya a consumirme en mi pulcro trabajo, pero si no lo escribo, voy a quemarme más allá de las cenizas, y no sé entonces qué es peor.

Vivir más allá de la muerte, o morir en vida, así. ¬¬

Pero creo que para el caso, serían lo mismo, porque no ibas a estar en ninguno de ellos.

Debe de ser que no estoy preparada para tanto esplendor como un diamante.

16.


Sabes de sobra qué día es.
Entre varias razones, porque es tu número favorito. ¬¬
No tienes excusa de olvidarte, fíjate que coincidencia. Y ya sabes, o cambias de preferencia, o te acuerdas de no olvidarte de mi cumpleaños, porque yo solo puedo decirte que por mucho que quiera, no puedo cambiar de día para nacer, ya es un poco tarde. ¬¬

O simplemente, no quiero hacerlo, porque me encanta el dieciséis, o tal vez sea algo más…

Y en medio de toda una hoja en blanco, sólo he escrito un deseo, un sueño, un nombre…

Como una niña pequeña, creo en la magia de las ilusiones y la espera de lo inesperado, me lanzo a la aventura de escribirte, y me encuentro con que ya estoy escrita por ti de antemano…

Como cada 16 de septiembre, dicen que me vuelvo una niña, la niña que siempre fui.

Pero tal vez nadie se dé cuenta que debajo de mi piel sigue esa niña, escondida más adentro de los tuétanos…
Que nadie se molestó en buscar. =(
Tú, y te cansaste demasiado temprano, no terminas de ver que me gusta soñar que atrapo los rayos de sol antes de que amanezca…