También escribo en...

También escribo en...
A donde van los escritos extraviados...

jueves, 1 de enero de 2009

Ángel de la angustia y de la vida.


Tú no puedes saberlo todavía,
no me conmueve tu voz
ni el ángel de tu boca fría,
ni tus reacciones de sándalo
en que perfumas y expiras,
ni tu mirada de virgen
crucificada y ardida.

No me conmueve
tu
angustia
tan bien dicha,
ni
tu
sollozar callado
y sin salida.

No me conmueven tus gestos
de melancolía,
ni tu anhelar, ni tu espera,
ni la herida
de que me hablas afligido.

Me conmueves todo tú
representando tu
vida
con esa pasión tan torpe
y tan amplia,
como el que quiere matarse
para contar: soy suicida.

Hoja que apenas se mueve
ya se siente desprendida:
voy a seguirte tus pasos
porque eres mi único guía.
Patricia S. Buendía©

Inspiración.


Soy rosa solitaria en
Un jardín de flores,
Me escondo entre tus cartas
A un lado de la mesa,
Que ocultan tus recuerdos,
En unas instantáneas,
Que arrastran con mi aliento
La voz de tus promesas.

Me agarro débilmente
A mi pluma vaciada,
Que dibuja los rostros
De la Dama Perdida,
Reloj que marca el tiempo
Que aproxima su muerte,
Cada segundo, es lustro,
que persigue a mi mente
Y nunca olvida.
Por Patricia S. Buendía©

Ánimas. Entre Nubes.



ÁNIMAS. – (Entre nubes)


Tal vez todavía no sabes que los secretos que te dije ahora rozan las nubes. No puedo verlas debajo de un mar de lágrimas, no puedo. Tendré que admitir que no entiendo demasiado de amor.

Sólo sé que estoy flotando en el aire, en medio de un pasaje que no escogí yo volver. Algún día regresaré a ti.

Jamás volveré a sonreír si algún día descubres que ayer me quedé adormecida escuchando caer la lluvia por la ventana de aquel ático, más cerca de ti. Y mirar más abajo del suelo...

“¿nadie me ve?”

Estoy cansada de ver el cielo llorándote, de apagar la luz sin ti, de pasar las noches escribiendo cartas que nunca verás. Todos los días son iguales bajo mis ojos grises, y las calles cada día estarán más gastadas bajo las suelas de mis zapatos viejos.

“Estoy perdida”


Dibujo en mi camino farolas de acuarela, mi mente no volverá nunca a ser de nadie.

- ¿Dónde está la llave que nos abre las puertas?
- ¿Qué debo abrir?
- Tu corazón está ahí dentro…
- ¿La llave que abre mis secretos se encuentra en el fondo de un alma sin nombre?
- Cada día que pasa, escapas, el tiempo es difícil de entender sin su magia.
- ¿y la llave?
- Lo siento, la perdí.Calló al vacío.
- la tienes en tus manos…

Hace un tiempo, tu corazón era tan frío, como el reflejo de un estanque en invierno…
Inalcanzable, NO PODÍA DAÑARTE COMO LO HACÍAS TÚ...
Por Patricia S. Buendía©

lunes, 24 de noviembre de 2008

La Guarida del Ángel.





El cielo llora. La tierra ha derramado mucha

sangre hasta hoy. El cielo ya no es azul como antes, y arrastra consigo su tono pálido y gris, mientras yo contemplo el suelo con gesto amargo.
" ¿Adónde vamos después de caer? "
Me gustaría escribir todas esas frases inacabadas en una carta sin remite, esas
respuestas que dicen estar en las estrellas, dejar redescubrir al mundo el síndrome de Stendhal de nuevo, robarle un grito al aire y salir corriendo.
Pero seguía allí, sin moverme, ni siquiera cerrar los ojos, temblándome los párpados.
"¿ Pero qué hacer cuando estás sola, cuando el cielo dejó de ser azul? "
Olvidaré las sonrisas rotas, y secaré las lágrimas furtivas. Porque el único lugar en el que puedo estar a solas es

mi alma.

" No huyas, ¿ acaso no sabes que eres parte de mí? "
" Me llevas arrastras... "
" Lo siento... "

¿Qué quieres que haga con este estúpido corazón? Cada vez que te acercas, siento que me arañas, pero sólo eres un músculo, un músculo que bombea cada vez más y más fuerte cuando te acercas.


Quieres trazar brillos de luz con tu oscuridad, con la misma flaqueza que la muerte agarraría tu mano para llevarte lejos de aquí...

" ¿Pero adónde irás después de caer, lo sabes? "
Cuando le ves, susurras las palabras que van a destruirte, porque ya te están matando, sólo de pensarlas, día tras noche, sin descanso.
" ¿Por qué me haces daño? "
" Yo no te hago daño, eres tú misma. "
" ¿Por qué siento que muero? "
" Porque no haré nada para fingir que sé lo que nunca me dijiste."
Un pequeño escalón... Vamos, salta de una vez... ¿por qué te empeñas en ir recordando

t o d o lo que dejaste atrás? ¿Por qué ofreciste tu mano a todos los que te dieron la espalda?
"Podría haber sido yo."
Pero no lo fuiste.
Entonces el cielo podría haber seguido siendo azul, como antes.
Dubujos... Muchos dibujos, demasiados...
Por Patricia S. Buendía©

domingo, 23 de noviembre de 2008

I miss you.





I neither do more
to think that day,
when I gave my love,
my life scapes
for a giant hole.
When I go away,
somewhere,
With all of you,
now, what can I do...?
Shadows of my soul,
I feel that they
Make me fall down
And your eyes make
Me them so free
But some day you
Will see like
I can touch
The sky without you.
You wont make me cry,
You leave me to
See any more stars,
And you’ve forgotten
What did the heart to break.
I’ will sleep inside
A dream where I’ll shout to the wind,
will ask him to drag with it
my pain, again...



Por Patricia S. Buendía©.





(la traducción está en los comentarios...)

Dorado Llanto del Valle.



Ah, ¡como el oro caen las hojas en el viento,
E innumerables como las ramas de los árboles son los años!
Los años han pasado como sorbos rápidos,
De dulce sabor en las altas salas
De más allá del mundo, bajo las bóvedas azules del Alma,
Donde las estrellas tiemblan
En la voz de su canción sagrada y muerta...
¿Quién llenará de nuevo mi copa?
Ya que la iluminadora, Esmeralda, Reina de las Estrellas,
¡Desde el Monte Blanco y suave ha elevado
Sus manos como nubes alzando la vista
Hacia las huellas que cierran los senderos de niebla!
Y todos los caminos se han ahogado en sombras,
Y la oscuridad que viene de los límites
Se extiende como olas espumosas,
Un manto que nos sostiene,
Y la niebla cubre siempre los corazones
Grises del valle de prados verdes...
Por Patricia S. Buendía©

Pájaro de Fuego.


PRELUDIO DE UNA GUERRA

He conocido su fuego
Antes que quemaran bosques,
He sentido nuestra herida
Antes de entender la llama,
Las luciérnagas que brillan
En una noche cerrada,
Las lenguas a rojo ardiendo
Que arrasan por donde pasan.
En barco sin timonel,
Con las nubes de algodón,
Caminas hacia el sendero
De la muerte, destrucción.
En el cielo con su bruma
Sólo hay un único ángel,
El que huye de la espesura
De mantos de fuego y sangre.
¡Oh, pájaro de fuego!
¿Tan alto tus alas bates?
No tienes miedo al infierno,
Porque haces sombra a los ángeles,
Tan puros tus ojos grises,
Como tus alas de plomo,
Tu trino, dulce y afable,
Como la brisa de otoño.
Son los llantos de la guerra,
Los gritos del triunfo amargo,
¡desciende tus alas, ángel,
hacia el universo blanco!
Ahora las calles se tintan
De sólido y duro rojo,
Haciendo que pase el tiempo
En su silencio lento y largo...
El sol dibuja en tu rostro
Su oculta y bella sonrisa,
Se perfila el horizonte
Con una delgada línea,
Mas allá de las montañas,
Del otoño y de su viento,
Hay la canción siempre eterna
De los suspiros del tiempo,
los susurros del silencio..
¡Oh, pájaro de fuego!
¿Tan alto tus alas bates?
No tienes miedo al infierno,
Porque haces sombra a los ángeles,
Tan puros tus ojos grises,
Como tus alas de plomo,
Tu trino, dulce y afable,
Como la brisa de otoño.

Por Patricia S. Buendía©